Opinión

Licencia de patentes de invención: su terminación ante pérdida de vigencia de las patentes licenciadas.

Y es que del límite temporal  al ejercicio del derecho del titular de la invención  no puede escapar, lógicamente, la facultad de licenciamiento. Si el uso exclusivo de la invención es temporal  para el titular, con más razón lo será para el licenciatario en su condición de usuario “derivado”. El titular  no puede otorgar a los usuarios derivados más de lo que puede conforme al alcance de su derecho, y tampoco podrá exigir a dichos usuarios derivados más de lo que el derecho original le permite. Nemo plus iuris, ni más ni menos.

Sostenemos así que no puede haber licencias válidas que trasciendan el límite temporal o espacial del derecho de patente licenciado, ni tampoco que tengan por objeto  meras solicitudes de patentes (4).

En puridad, no existen las licencias de patentes internacionales, esto es, abarcativas de diversos países con un solo título patentario (esto es, una protección unitaria plurinacional)  (5). Las licencias que generalmente son denominadas de esta forma suelen ser, en realidad, múltiples licencias territoriales reguladas en un acuerdo marco o con reglas comunes para todas ellas, desde el momento en que cada patente licenciada es territorial y temporalmente independiente de las otras, aún cuando hablemos de la misma o mismas invenciones.

Es por ello que estas licencias internacionales deben tener, forzosamente, terminaciones escalonadas: el acuerdo marco va perdiendo progresivamente vigencia a medida que se vencen, caducan o invalidan las patentes cuya autorización de uso constituye su objeto. Pero por esa misma independencia, la licencia de una invención patentada en un determinado territorio no se vencerá ipso iure por razón de la terminación de otra licencia involucrada en el acuerdo marco que ha vencido por la extinción en otro territorio de la patente base. Salvo, claro está, que esa terminación se pacte contractualmente, pero ello obedece a la voluntad de las partes y no al hecho externo de la terminación de un ius excluendi determinado.

V. Casos especiales de supervivencia de las licencias de patentes

En otro orden de ideas, puede suceder que ciertas licencias con patente terminada se extiendan, sin embargo, por la existencia de otras patentes posteriores – siempre hablando del mismo territorio-  que resulten adiciones o perfeccionamientos de la invención anterior o bien nueva regla técnica para el mismo problema que cubría la patente finalizada, de modo tal que esta nueva invención satisfaga tanto el interés del licenciatario como el objeto de la licencia. Es por ello que algunos contratos contemplan la posibilidad de extender la vigencia de la licencia si surgieren  durante su desarrollo nuevas patentes del mismo titular que coincidieren con el interés del licenciatario o el objeto de la licencia en cuestión. Estando contemplado en el contrato, está claro que la licencia, en estos casos, sobrevivirá a la terminación de la patente que le diera origen.

Puede darse el caso, para un mismo territorio, de un complejo de patentes sobre una misma invención, regla técnica compleja que supone un conjunto de títulos que amparan diferentes facetas de su configuración, de tal forma que la vigencia de una de ellas impide la explotación libre de la invención a pesar de la terminación, caducidad o invalidez de las otras patentes. Incluso estas patentes pueden haber sido concedidas a lo largo de un período de tiempo, esto es, no necesariamente han sido otorgadas en el mismo plazo o tampoco han sido solicitadas en un mismo período, sea por razones estratégicas, sea por razones de obtención de la faceta o aspecto de la invención de la que se tratare. En estas circunstancias, parece válido el pacto de mantenimiento de la licencia plenamente vigente hasta tanto se extinga la última patente, y ello a pesar de la terminación de todas las otras.

VI. A modo de conclusión

Los plazos de duración de las patentes concedidas, así como su ámbito territorial y los aspectos de validez material del derecho protegido son cuestiones de orden público que no pueden ser modificadas o desplazadas por normas contractuales. Asimismo, el hecho de pretender la supervivencia de un derecho objeto de un contrato que ha perdido su exigibilidad jurídica, viola también un principio sagrado del derecho de los contratos: la buena fe.

(1) Si bien no es un sistema en plena vigencia, una excepción al alcance nacional de la patente podría estar conformada por la patente europea para el mercado común o patente comunitaria, regulada en el Convenio de Luxemburgo (1989). Esta patente comunitaria resulta “unitaria”, porque producirá los mismos efectos en los conjuntos de territorios a los que se aplique el convenio, y sólo podrá ser transferida, anulada o extinguida en todo el conjunto referido (art. 2.2. del convenio). Sin embargo, la patente comunitaria podrá ser licenciada para la totalidad o para parte de los territorios en los que produce sus efectos (art. 46.1. del convenio). Es decir, a pesar de su condición unitaria, puede compartimentarse en lo que se refiere al licenciamiento.

(2) Se ha expresado que “las obligaciones fundamentales del licenciante comprenden la entrega de la patente y la de prestar garantía de la existencia de la patente y de saneamiento” (citando a Fernández Novoa y Gómez Segade, DE MIGUEL ASENSIO, Pedro A., Contratos Internacionales sobre Propiedad Industrial, Civitas, Madrid, 2da. Edición, 2000, p.73).

(3) La ley argentina de patentes 24.481 según t.o. decreto 260/1996, en sus arts. 37 a 40 sobre transmisión de las patentes y modelos de utilidad y las licencias contractuales, nada dice respecto a la duración de tales licencias con respecto a la vigencia de la patente licenciada.

(4) No todas las legislaciones comparten esta posición, y admiten en principio las licencias sobre meras solicitudes (por ejemplo, art. 15 de la Ley de Patentes alemana, art. 34 de la ley federal de patentes de Suiza, arts. 74.1. y 75.1. de la ley de patentes española de 1986, art. 73 de la Convención sobre la Concesión de Patentes Europeas, entre otras).  De todos modos, y si bien tales legislaciones pueden admitir la licencia de solicitudes de patentes, lo cierto es que esta licencia parece quedar sometida implícitamente a una condición resolutoria: la no concesión de la patente solicitada y, por lo tanto, la ausencia de todo derecho de exclusiva por parte del solicitante a la invención reivindicada. Ello supone la falta de causa de la licencia concedida – que debe partir de la titularidad válida del licenciante sobre el objeto licenciado-, y su extinción por tal razón.

(5) Recordemos, tal como lo hemos dicho en otra parte de este trabajo, que el sistema de la patente comunitaria europea no está plenamente vigente.



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15 de marzo 2017 | Sin comentarios | Comentar

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