POEMA: “ERA TODO UN ABOGADO”

Salí de la facultad,
me compré un traje cruzado,
y fui para tribunales,
era todo un abogado.

Y llegué a Plaza Lavalle,
a conocer los juzgados,
y me sentía importante
entre todos los letrados.

Después me compré una agenda,
un cuadernillo de oficio,
carbónicos, lapicera,
y comencé el sacrificio.

Como no tenía estudio,
me prestaron un lugar,
eso sí en un estudio,
para empezar a pleitear.

Me senté en el escritorio,
y me puse a pensar,
me agarró una gran nostalgia,
recordé la facultad.

Era tiempo de empezar
a buscar algún cliente,
no aparecía ninguno,
excepto algún pariente.

Por Dr. Horacio Marcovich.