Artí­culos

El Socio “Aparente” y el Socio “Oculto” en la Ley de Sociedades Comerciales


Ahora bien, la no utilización de estos mecanismos normales no debería por sí misma considerarse como configurativa de la situación de socio oculto, si por otros medios se hace saber a los interesados posibles que el socio es efectivamente tal. Pero si a la no utilización de los mecanismos normales de publicidad del estado de socio se suma la omisión de toda revelación a los posibles interesados de la condición de socio de quien efectivamente es tal, estaremos ante un socio oculto. No será preciso, a tal fin, que se adopten maquinaciones complejas destinadas a reservar la verdadera situación del socio, el simple silencio puede ser perfectamente apto para ocultar el verdadero estado de socio.(16)


6. Responsabilidad del socio oculto


El socio oculto es responsable en forma ilimitada, solidaria y subsidiaria por las obligaciones sociales, de conformidad con las particulares previsiones que el art. 125 del ordenamiento societario efectúa para la sociedad colectiva, quedando si efecto alguno el pacto en contrario.


El fundamento de esta sanción legal, es evitar el engaño y fraude a los acreedores por la participación clandestina en la explotación del objeto social sin correr los riesgos consiguientes. Este fundamento y la remisión al art. 125, incluida en el art. 34, lleva a la conclusión no sólo de la responsabilidad solidaria e ilimitada por el pasivo social, sino también la extensión a este socio oculto de la quiebra de la sociedad.(17)



Una vez acreditado su carácter de tal, la ley lo sanciona con su responsabilidad solidaria e ilimitada, como si integrara una sociedad colectiva, aun cuando el tipo de la sociedad en el cual el socio oculto tuviera interés no se corresponda con aquellas en las cuales los socios respondan de tal manera. Esta solución es la que en derecho corresponde, pues si no deslindó su posición frente a terceros, debe sufrir la responsabilidad solidaria e ilimitada por las obligaciones sociales, el cual, como afirma Segovia, es el principio general en materia de sociedades mercantiles.(18)


En opinión de Cabanellas de las Cuevas, esta solución es de difícil justificación, pues implica que el socio oculto tiene responsabilidad ilimitada donde no la tienen los socios verdaderos y aparentes, como los de las sociedades anónimas. Agrega el autor citado que en las sociedades con responsabilidad limitada de los socios, los acreedores no tienen expectativa de que los socios respondan por las obligaciones de la sociedad, pues la ley la niega. Por otra parte, particularmente en las sociedades por acciones, existirán graves dificultades prácticas para determinar quiénes son los socios verdaderos de la sociedad. La ley es así incoherente, pues por una parte libera a los socios verdaderos de toda responsabilidad por las obligaciones de la sociedad, aunque efectivamente la manejen, y por otro los hace responsables de su verdadera participación, por el mero hecho de ser oculta.(19)


Por nuestra parte, nos permitimos disentir con tan autorizada opinión. Entendemos que no es posible dar idéntico tratamiento el socio “verdadero” que ha aceptado su participación ( y las consecuencias del tipo legal elegido por los socios), que al socio que se ha ocultado tras la figura societaria pretendiendo, con su ocultamiento, evadir responsabilidades futuras. Por ello, estamos de acuerdo con el agravamiento de las responsabilidad del socio oculto, aún en los casos en los cuales tal responsabilidad agravada no se desprendiera del tipo social elegido para los socios verdaderos.


6.1. Extensión de la quiebra al socio oculto


Cabe extender la declaración de quiebra contra el socio oculto de la fallida, cuando -como en el caso- su conducta encuadra específicamente en esa figura, porque actuó como socio gerente mientras figuro en el contrato social y luego de su aparente desvinculación, también. Esta singular metodología queda corroborada cuando se advierte su repetición en otros dos casos, esto es, a su desvinculación de dos sociedades, luego fallidas, con incorporación de directores sin residencia en el país, cuya actuación en tal carácter alega ignorar. Por ello, tal desempeño antijurídico esta sancionado por el art. 34, LSC, con la responsabilidad ilimitada y solidaria, equiparándoselo expresamente a la situación del socio de la sociedad


colectiva, por remisión al art. 125. Supuesto que a su vez se encuadra en la norma del artículo 160 del régimen Concursal, en cuanto establece que la quiebra de la sociedad importa la quiebra de sus socios con responsabilidad ilimitada. Por otra parte, la objeción del demandado -socio oculto- relativa a que no se acredito concretamente que participara de los beneficios y soportara las perdidas con sus consocios -en orden a descartar su calificación de socio- no es atendible, porque tal extremo se infiere inequívocamente -por vía presuncional- de su propia actuación por la sociedad, que si esta comprobada.(20)


Halperín coincide básicamente con el fallo anterior, al señalar que tanto el fundamento de la norma en estudio (evitar el engaño y fraude a los acreedores), como la remisión al art. 125, incluida en el art. 34, lleva a la conclusión no sólo de la responsabilidad solidaria e ilimitada por el pasivo social, sino también la extensión a este socio oculto de la quiebra de la sociedad.(21) Vale agregar que la responsabilidad del socio oculto se mantiene hasta que la sociedad se disuelva legalmente.(22)


7. La situación del socio oculto respecto de los demás integrantes de la sociedad


El socio oculto tiene respecto de los restantes socios, los derechos que nazcan de sus relaciones con ellos, aunque éstas permanezcan ocultas. Pero si de tal ocultamiento configura una simulación ilícita, no podrán ejercerse tales derechos, por aplicación del art. 959 del Código Civil.(23)


En efecto, conforme lo dispone la norma citada, “los que hubieren simulado un acto con el fin de violar las leyes o de perjudicar a un tercero, no pueden ejercer acción alguna el uno contra el otro, sobre la simulación, salvo que la acción tenga por objeto dejar sin efecto el acto y las partes no puedan obtener ningún beneficio de la anulación”.


(1) Smith, Juan C.: Código Civil -Directores Belluscio-Zanoni-, tomo 8, Astrea, 1999, p. 573.
(2) Galgano, Francesco: Derecho Comercial, Vol I, Temis, 1999, p. 243.
(3) Fernández Madrid, Juan Carlos: Código de Comercio Comentado, t.,  II, Errepar, 2000, p. 873.
(4) Nissen, Ricardo A: Ley de Sociedades Comerciales,  t. 1, Ábaco, 1993, p. 327.
(5) Cabanellas de las Cuevas, Guillermo: Derecho Societario, Parte General, t. 5, Heliasta, 1997, p. 796: “La apariencia del estado de socio puede surgir, en primer lugar, de la inscripción correspondiente en el Registro Público de Comercio: cierta persona aparece como socio en dicho Registro.  En otros casos, la apariencia puede surgir de otros elementos que exterioricen la existencia del estado de socio: tenencias de acciones al portador, inscripción como socio en los registros que lleve la sociedad y figuración como socio en un contrato no inscripto. También puede resultar la apariencia del hecho de manifestarse –por el socio aparente o por terceros. Que el socio aparente es socio, o bien por actuarse dando a entender tal condición de socio, aunque no se la mencione expresamente. Por último, la apariencia del estado de socio puede resultar del hecho que se utilice el nombre del socio aparente en el nombre de la sociedad o en otros signos distintivos utilizados por ésta”.
(6) Autos: Leiva, Vicente C/ Santa Monica Srl. - Ref. Norm.: C.C.: 498 C.C.: 1396 C.C.: 1445 - Mag.: Etcheverry - Jarazo Veiras - Barrancos Y Vedia - 22/08/1979, LD-Textos.

(7) Cabanellas de las Cuevas, Guillermo, ob. cit., p. 797.
(8) Cabanellas de las Cuevas, Guillermo, ob. cit., p. 797.
(9) Zaldivar, Enrique, y otros: Cuadernos de derecho societario, Vol. I, Abeledo-Perrot, 2000, p. 193.
(10) Revoredo, Pedro Aníbal c/ Molinero, Carlos Danilo s/ Ordinario. - Mag.: Peirano - Viale - Miguez - 25/06/2001, LD-Textos.
(11) Autos: Arcuri, Gustavo Adrián c/ Univers Electronic SA y Otros s/ Ordinario. Mag.: Piaggi - Butty - Diaz Cordero - 19/07/2001, LD-Textos.
(12) Autos: TRAINMET SA C/ ORMAS SA S/ MEDIDA PRECAUTORIA. - Mag.: CUARTERO - BUTTY - JARAZO VEIRAS - 14/06/2000: LD-Textos.
(13) Zaldivar, Enrique y otros, ob. cit., p. 195.
(14) Halperín-Butty: Curso de derecho comercial; Vol I, 4° edición, Depalma, 2000, p. 360
(15) Cabanellas de las Cuevas, Guillermo, ob. cit. p., 800.
(16) Cabanellas de las Cuevas, Guillermo, ob. cit., p. 801.
(17) Halperín-Butty, ob. cit., p. 360.
(18) Nissen, Ricardo A.: Ley de Sociedades Comerciales, t. 1, Ábaco, 1993, p. 328.
(19) Cabanellas de las Cuevas, Guillermo, ob. cit., p. 802.



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28 de octubre 2010 | Sin comentarios | Comentar

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