Artí­culos

El Fondo de Comercio como Aporte Societario

Por Jorge D. Grispo

1. Introducción

El aporte de un fondo de comercio por parte de un socio, es una cuestión que debe ser analizada con sumo detenimiento, por las implicancias prácticas que tal operación implica. Va de suyo que no tiene la misma complejidad aportar una suma de dinero, que una hacienda comercial en marcha. Dentro de este esquema, la regulación legal, cuanto menos, nos parece reprochable.

Señala Nissen que la ley impone, como requisitos de aportación de establecimientos o fondos de comercio, la realización por el aportante de un inventario o valuación, cumpliéndose posteriormente con el procedimiento establecido por la ley 11.867. Se tiende de este modo a precisar los elementos que componen el mismo y su valuación correspondiente, a los efectos de determinar el valor del aporte. (1)

El titular (persona física o jurídica) de una determinada explotación comercial o industrial, reúne en una misma dirección (la obtención de beneficios económicos), una serie de elementos que la doctrina en general ha calificado como materiales o corporales (muebles, maquinarias, instalaciones, etc.) e inmateriales o incorporales (nombre, enseña, marca, patentes de inversión, etcétera). Los precitados elementos pueden ostentar cualidades propias (nombre o marca prestigiados, ubicación privilegiada, etc.), que por tal motivo se integran al fondo, siendo, en su momento transmisibles con él y que designaremos con el nombre de “llave objetiva”.(2)

Las características del valor llave desde un enfoque de la realidad económica son: a) el valor llave no tiene ninguna relación con los costos que podrían incurrirse en su creación, sino que depende de las expectativas de ganancia; b) el valor llave atañe a una empresa como un todo: no existe separada del negocio, ni tiene un período determinado de vida; c) el valor llave puede fluctuar ampliamente por innumerables factores, tales como las posibilidades de generar ganancias, los puntos de vista del inversor y los objetivos perseguidos por éste con la adquisición de la empresa, así como por la situación económica general y del ramo; el valor llave puede aumentar, bajar expirar y volver a crearse por esos factores; esos cambios son impredictibles y, por otra parte, no pueden relacionarse con los resultados de ningún período; d) el valor llave pagado se refiere a un mercado particular, con las condiciones vigentes el día de la compra; e) el valor llave no es consumido en el proceso de generar ganancias, como ocurre con los recursos económicos de los negocios. (3)

Por sus especiales características, debemos aclarar expresamente que el aporte de fondos de comercio es posible tanto en las sociedades de responsabilidad limitada, como en las sociedades por acciones, en virtud de reunir los requisitos del art. 39 en punto a congregar la calidad de ser bienes determinados y susceptibles de ejecución forzada. En efecto, conforme destaca Zunino (4), el fondo de comercio puede rematarse en conjunto o en forma fraccionada de sus existencias. El primero constituye un caso excepcional, ya que muy rara vez el titular de un establecimiento  dispondrá de su venta en subasta teniendo la posibilidad de hacerlo por vía privada; no nos referimos por supuesto al remate resultante de una orden judicial, que también puede ocurrir.

2. Con el fondo de comercio, ¿se transmiten los pasivos del mismo a la sociedad?

Debemos señalar primeramente que, el cumplimiento de las disposiciones de la ley 11.867 tiene un doble objetivo: proteger a los acreedores del aportante que puede, con la venta del establecimiento, dejarlos sin garantía alguna para el cobro de sus créditos. Tiende asimismo a liberar a la sociedad por las obligaciones de su antecesor, en tanto el fondo de comercio no constituye un sujeto de derecho ni un patrimonio de afectación. Por ello es que dicho cuerpo legal contiene un régimen de publicidad muy amplio, a los efectos de que los acreedores del aportante puedan cobrar sus acreencias, siendo nula tal operación cuando se efectuare por un monto inferior al de los créditos constitutivos del pasivo confesados por el vendedor más el importe de créditos no confesados por este, pero cuyos titulares hubieran hecho la oposición autorizada por el art. 4°, salvo conformidad de todos los acreedores (art. 8°, ley 11.867). (5)

Agrega Cabanellas de las Cuevas (6) que debe determinarse si el aporte de fondo de comercio incluye también la transferencia de los pasivos que pesaban sobre el anterior titular de tal fondo, en relación a éste. La respuesta es compleja. En principio, la transferencia del fondo de comercio no implica la transferencia de los mencionados pasivos al adquirente; lo que la Ley 11.867 prevé son otros efectos, como la posibilidad de que los acreedores del enajenante traben embargo sobre los fondos cuyo depósito exige la citada ley (artículo 5°), y la inoponibilidad de la transferencia si no se cumple con los requisitos que ella impone (artículo 2°). Sin embargo, en materia laboral, la transferencia del fondo de comercio puede hacer nacer ciertos pasivos en cabeza del adquirente de tal fondo. En consecuencia deben distinguirse diversas circunstancias que, originándose en acreedores del aportante, pueden incidir sobre el aporte del fondo de comercio. Si el aporte se hace inoponible a los acreedores, por no haberse cumplido con los requisitos de la Ley 11.867, el aporte debe considerarse incumplido, aplicándose los efectos que para tales casos contempla en forma general la LSC. Si inciden sobre la sociedad acreedores no previstos ni denunciados al momento de valuarse el fondo en cuanto aporte, el aportante debe satisfacer las pretensiones de tales acreedores, o bien se encontrará en situación de incumplimiento respecto del aporte comprometido. En cuanto al depósito sobre el cual pueden ejercer su derecho los acreedores del aportante del fondo de comercio, entendemos que, en la medida en que el fondo se transfiera libre de las obligaciones frente a tales acreedores, deberá correr por cuenta del aportante, para que su aporte pueda tener efectividad y no resulte en un gravamen para la sociedad.

3. Instrumentación del aporte

Debemos recordar que la resolución IGJ N° 6/80, en su artículo 23 dispone expresamente que: En caso de aporte de fondo de comercio se acompañará:

a) Balance especial a afectos del aporte e inventario resumido firmado por todos los interesados y certificado por contador público.
b) Informe de contador público matriculado sobre:
1) Origen y contenido de cada rubro principal de inventario;
2) Criterio de valuación empleado y su justificación técnica y legal;
3) Rentabilidad del fondo de comercio aportado;
4) Indicación de los libros de comercio en que se encuentra transcripto el inventario con especificación de los folios;
5) Existencia y detalle de saldos deudores de socios;
6) Discriminación del aporte con relación a la totalidad del patrimonio aportante.
c) En caso de que el fondo de comercio pertenezca a sociedad regular se acompañará testimonio del contrato social respectivo, certificado por escribano público.



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18 de octubre 2010 | Sin comentarios | Comentar

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