Artí­culos

Análisis sobre la Implementación en la Legislación Nacional del Convenio 177 de la OIT sobre Trabajo a Domicilio

Por Martín Brindici


1.- Introducción.


El teletrabajo ha surgido en el mundo como consecuencia de los avances tecnológicos y de las comunicaciones (denominados TICs) que permiten al trabajador poder trabajar desde lugares distintos al de las oficinas tradicionales de su empleador (sea su casa propia, un bar, el club, etc). Según sea la tarea que cumpla un trabajador, bastaría tener una computadora, una tablet o una laptop y una buena señal de internet para poder cumplir sus obligaciones laborales desde algún lugar que no tiene que ser específicamente el establecimiento del empleador.


Esta nueva modalidad, aún sin consagración legislativa en el derecho argentino, a pesar de encontrarse ratificado por el país desde hace casi diez años el Convenio OIT que regula el trabajo a domicilio, que incluye al teletrabajo, conforme veremos,  (se ratificó por medio de la ley 25.800 del 2003), plantea numerosas ventajas tanto para el trabajador como para el empleador, que se mencionarán luego. Se destaca, asimismo, que esta novedosa forma de trabajo también tiene detractores, cuyos argumentos principales también se expondrán.


Cabe aclarar también que si bien el instituto aun no cuenta con una ley específica en nuestro derecho positivo, ello no implica que no exista o no se aplique en las empresas en Argentina. Prueba de ello es la existencia de una Comisión de Teletrabajo desde el año 2003 hasta la actualidad en el ámbito del Ministerio de Trabajo y la reciente conformación de una Coordinación de Teletrabajo en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación (1), que a través de la interacción de los grupos sociales en juego se trabaja para reglamentar su aplicación (2). 


Tal como menciona su coordinadora Viviana Laura Díaz, en un artículo publicado en la página web de la Asociación de Relaciones del Trabajo de la República Argentina (ARTRA), dicha Comisión “formada por distintas entidades, personalidades del mundo del Derecho y de la tecnología… elaboró el Proyecto de Ley de Teletrabajadores en relación de dependencia…. Fue fundamental el aporte jurídico de notables juristas del Derecho, como los Dres. JULIO A. GRISOLIA y ALEJANDRO PERUGINI entre otros destacados que supieron analizar descriptivamente las consecuencias derivadas de esta nueva modalidad en el contrato laboral”.


Continúa comentando la autora que el teletrabajo “no configura una categoría conceptual o tipo contractual autónomo, sino que constituye una modalidad transversal que puede tener lugar tanto en el marco de las relaciones autónomas como en el ámbito de las relaciones dependientes, siendo las que se desarrollan en este marco las que se han considerado objeto de una necesaria regulación”. Me dedicaré a esta última, dado que es la que le importa al derecho del trabajo argentino en su carácter de protector de los trabajadores en relación de dependencia y  atento a que no existe un estatuto del trabajador autónomo que amerite el estudio de esta figura para relaciones que por ahora están dentro del ámbito del derecho comercial.

Ante la falta de una ley de Teletrabajo, el objetivo del presente es revisar el  Convenio 177 de la OIT del año 1996 sobre trabajo a domicilio y realizar un análisis acerca de su implementación en la Argentina.


La idea es analizar de qué manera el mismo es receptado por nuestro derecho, es decir, si nuestro país respeta o no los lineamientos de la OIT en la materia. La falta de una ley no impide cumplir con la finalidad del presente atento a que es un instituto que está creciendo cada vez más en el país y existen numerosos proyectos de ley (3) sobre el particular. En consecuencia, se repasará un proyecto de ley del año 2007 impulsado desde dicha Comisión del Ministerio de Trabajo (4) y otro presentado por el Dr. Adolfo Rodríguez Saa y otros legisladores, este último con estado parlamentario. (5)  Cabe aclarar que la antigua ley 12.713, del año 1941, que creó el Estatuto de Trabajo a Domicilio, no contempla la modalidad de teletrabajo ni podría ser aplicada por analogía atento a que el objeto de dicha norma sería el trabajo manufacturado únicamente. Además, en la época de su sanción no existían las nuevas tecnologías – las TICs- que son la razón de ser de esta nueva modalidad contractual, por lo que se debe descartar su eventual aplicación y por eso puede sostenerse que no existe aún ninguna ley sobre Teletrabajo.


En síntesis, se analizarán las normas más trascendentes del Convenio y los proyectos de ley enumerados más arriba, bajo la perspectiva del Convenio 177 mencionado para concluir si dichos proyectos, para el caso que llegaran a convertirse en ley, respetan a no la norma internacional.


2.- El análisis.                                                       


a.-  El Convenio OIT 177 sobre trabajo a domicilio de 1996.


Si bien el mencionado Convenio regula la actividad de los trabajadores a domicilio, se entiende que el mismo aplica también a los tele trabajadores. Para llegar a dicha conclusión basta con leer el art. 1º del Convenio, que reza “a) la expresión trabajo a domicilio significa el trabajo que una persona, designada como trabajador a domicilio, realiza: (i) en su domicilio o en otros locales que escoja, distintos de los locales de trabajo del empleador; (ii) a cambio de una remuneración; (iii) con el fin de elaborar un producto o prestar un servicio conforme a las especificaciones del empleador, independientemente de quién proporcione el equipo, los materiales u otros elementos utilizados para ello, a menos que esa persona tenga el grado de autonomía y de independencia económica necesario para ser considerada como trabajador independiente en virtud en la legislación nacional o de decisiones judiciales…”.


Se ve claramente entonces que la definición dada por el Convenio 177 encaja perfectamente con las caracterizaciones que se han dado sobre el tele trabajo en la Argentina. Cabe aclarar que el Convenio reconoce dos clases de tele trabajadores, los autónomos y los que trabajan en relación de dependencia pero, a pesar de dicho reconocimiento, parecería ser que se encarga especialmente de regular y proteger la actividad de estos últimos.


El Convenio aclara que un asalariado no se considerará trabajador a domicilio (tele trabajador para nosotros) en caso de hacerlo ocasionalmente.


A continuación se hará un repaso de las normas más trascendentes del Convenio OIT.


El artículo 2º establece que el mismo aplica a todo trabajador a domicilio, definido en los términos anteriores.




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10 de diciembre 2012 | Sin comentarios | Comentar

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